Hungría 2012

El primer día, 8 de agosto, tras coger un vuelo charter y llegar a primera hora de la tarde, tuvimos el primer contacto con Pest. La plaza de los Héroes dedicada a los 7 jefes de las tribus magiares que formaron Hungría y el parque de la ciudad con el castillo recreado de Vajdahunyad y sus lagos.

La mañana del día 9 la dedicamos a la ciudad monumental de Pest: Ayuntamiento, Opera, Basilica de San Esteban y la Sinagoga. Esta es lo que más me impresionó del viaje, sobre todo el jardín dedicado a los judios asesinados durante la II guerra mundial y la lápida recordando a sus benefactores. Entre ellos el aragonés Ángel Sanz Briz de la embajada española. No sabía que los judios ponen piedras como ofrenda. Por la tarde fuimos a una pequeña ciudad llamada Kecskemet con un ayuntamiento destacable.

El día 10 nos dirigimos hacia el lago Balatón, la península de Tihany y la ciudad de Sxekesfehervar.

El 11 nos toco el recodo del Danubio con un bonito museo cristiano, arte, en Esztergom, unas vistas espectaculares desde el castillo de las nubes en Visegrad y el museo de la ceramista Margarita Kovacs en la pequeña ciudad de San Andrés, refugio de artistas.

El 12 bajamos al sur, llanuras de maiz y cereales. Dirección a Pecs vimos la iglesia modernista en madera en Paks y ya en Pecs los monumentos de la más importante ciudad universitaria y el museo de la empresa cerámica Zsolnay.

El día 13 visitamos el palacio de verano de la emperatriz Sissi, defensora de los intereses húngaros ante su marido y la corte austriaca, en Godollo. En Domoni Volgy comimos en una hacienda llamada Puszta cuyos dueños eran grandes campeoes nacionales de carreras con calesas. En el espectáculo ecuestre ví por primera vez bueyes tirando de carreta. Enormes. Por la noche, de forma privada, hicimos el crucero de Danubio iluminado. De foto.

El 14 fuimos a la ciudad fortificada de Eger y es la única ciudad que vi con un resto otomano, un minarete exento. En el rato libre encontré un anticuaro inglés que me vendio varios pucheros. Por la tarde fuimos a Holloko, patrimonio de la Humanidad por sus casas rústicas con tiendas de artesanías y en lo alto el castillo de Szar.

En algún momento que no recuerdo, pero que no coincide con el pograma, subimos a la ciudad de Buda con su ciudadela, palacio real, iglesia de Matias y Fuerte de los Pescadores. Esperaba más. En otro momento vimos el mercado central, modernista, de hierro, alli se puede ver el pulso de la ciudad. En el segundo piso están las artesanías y regalos así como pequeñas tascas con la comida típica del país.

Cuando volvíamos por la tarde, o por la noche nos pegábamos nuestras andadas desde el hotel hasta el centro para recorrer el pequeño bulevar y el gran bulevar, los puentes y tomar un cafe  en el New York Palace, lo más elegante que he pisado en mi vida. Y lo más caro. Tambien vimos pobreza, comercios cerrados y grandes edificios modernistas hechos trizas por falta de mantenimiento