Calle Ramón y Cajal

Nº 1. Es la casa de los galanes. Prudencio Galán y Prudencia Gimeno con sus tres hijos Asunción, José María y Miguel Ángel. Mi padre se llevaba muy bien con Prudencio y una vez le dío un olivo centenario de la Juansomera por que lo arrancara. Durante muchos años en la casa estuvo el teléfono público, en un cuarto a la izquierda. Esperábamos en el patio y Prudencio zapateaba para que no escucháramos las conversaciones.

Nº 3. Casa de los hermanos Ceamanos, de la Aldehuela. Siempre vi a José (Braulio) y Jerónimo. Cuando vendieron la mula, Jerónimo se dedicó a dar vueltas por el pueblo y la carretera. José estuvo siempre muy unido a Lino Longares y le ayudaba con la tierra.

Nº 5. Son unos cuartos en alto que tenía Antonio Galán, el pito, que vivía enfrente.

Nº 2. Es el horno de pan de Domíngo Galán. No me acuerdo de él. Siempre ví a su mujer, la tía Sabina Barranco y su hijo Antonio Galán Barranco. El hacía el pan y su madre lo vendía en la puerta. Las mujeres hacían tortas y entonces entrábamos dentro. A la izquierda el horno con sus dos bocas: una para alimentarlo con leña y otra para meter el pan o las tortas con una palas de madera que nos parecían larguísimas. Al fondo unos largos tableros de nogal sobre los que trabajaban las mujeres. En la esquina un agujero descendente hacia un pasillo cerrado donde guardaban la harina. A la derecha más tableros y la máquina de amasar. Y en el centro los tableros y manatas de fermentar la masa. Hoy el horno es de loshermanos Cuen y lo utilizan para merendolas y arriba para ensayos musicales. La parte de vivenda que se ve en la foto es de un sobrino de Antonio, José Luis Gimeno Galán, el pepo. Lo usa de almacen. Arriba, en las habitaciones conservan a San Antonio del cual son muy devotos. Ya mozuelo me mandaba mi padre con cargas de hoja de olivo y Antonio a cambio le daba pan a mi madre.

Nº 7.  Algo retranqueada sobre la línea de fachadas de la calle, esta casa con patio siempre la he conocido de Francisco Lóngares de los cotoneras y María Gimeno Júlvez. Sus hijos Saturnino, María del CArmen y Rosaura no los recuerdo en el pueblo, ahora sí. A la casa se sube por unas escaleras, pero a la izquierda, en un cuarto bajo, María nos vendía dulces y chucherías de la época. Tambien solía poner cañizo en la plaza para las fiestas de San Blas.

Nº 9. Vagamente me acuerdo de Benigno, hermano de Pascual Cubero el carraña. Despúes estuvieron Ricardo Cubero y Luisa Santed con sus hijos Jesús y Blas. Hoy está cerrada. A la derecha de la puerta hay una bodega que en cierta ocasión llenaron de ciemo y plantaron champiñones. Hace unos años la visité y estan comunicadas con otras bodegas hasta llegar a la calle Bardají. Todas en desuso.

En la foto se aprecia el callejón sin salida que da acceso por detrás a la tienda de Daniel. En unos cuartos bajos hace el vino, antes me cuenta mi padre eran de unos de Viver que bajaban a coger olivas y se quedaban alli.

Nº 11 Es la casa de los herreros. No conocí al Primitivo herero, pero sí a su mujer Juliana que regentaba una carnicería y en ocasiones mis padres le vendían corderos u ovejas. Ver genealogía 3.

Nº 13. Es un patio de salida de varias casas: tiene derecho la casa nº 11 mencionada, la 15, y los confiteros desde su casa en la plaza de la Iglesia. Es unos de los rincones más arreglados del pueblo.

Nº 15. Es la casa de los giles. Conocí a Gil Moreno Cardiel y su mujer Patro Olvés. Sus hijos Beatriz y Juan marcharon por Zaragoza. Hoy Beatriz es la dueña y a reformado de arriba a bajo la casa pero manteniendo las formas de la fachada y el año de construcción.

Nº 17 - 21. Solo está numerado el 17 y corresponde a la casa de Asunción Barranco que la heredó de sus padres. Casada con Lino Longares tienen dos hijas Teresa y Rosa. A continuación hay dos puertas que se pueden corresponder con el nº 19 y son cuarto relacionados con el molino de aceite del supuesto nº 21. Este molino se conserva intacto y perteneció al tío quico.

En este tramo de la calle hay dos casas bastante grandes.

Nº 4 De pequño vivía aqui Vicente Gómez Gimeno, solo. Se había separado de Isabel Gimeno Boned. Se dedicaba a hacer escaleras y me gustaba recoger serrín. Un día se lo encontraron muerto en la cocina, seguramente le dio un infarto. La casa la compró la familia Castillo: Hilario Castillo y su mujer Camen Catalan que han vivido con sus hijos solteros Valentín y Pedro. Y antes otros casados como Alfredo, Miguel, Angelines, Maricarmen..

Nº 6. Hoy cerrada, estaba ocupada por Antonio Hernández y Carmen Jimeno, así como el padre de Antonio del mismo nombre. En un tiempo fue herrería y taller de soldar. Recuerdo ir alguna tarde a ver la tele cuando mis padres no la tenían.

Nº 23. Cuentan que aquí estuvo la tienda de Benjamin. Lo que yo recuerdo es a Luis Santed, de los molineros, con su mujer, Aurora y la suegra. Luis cortaba el pelo en el patio. Había dos grandes sillones de barbero. A la izquierda había un ventanuco por donde expedían sellos y tabaco. Tenían dos hijos: Luis y Mari Cruz. Marcharon a Zaragoza y hoy la casa es de Cándido Lahoz, fortinero, y su mujer María Barranco, con sus hijos: María Carmen, Conchita, Merche, Cristina, Blanca, Jorge y Arancha.

Nº 25. Es una casa enorme que perteneció a Mariano Longares, padre de Lino. Siempre vivió en ella su tía Jesusa Longares. Mas tarde de alquiler Ines Vicente la "cutiti" y su hijo José Pérez Vicente, pastor. En los últimos años tambien emigrantes rumanos. En la parte baja, Lino compraba rebollones y cerezas. A la derecha todavía está la prensa del viejo molino de aceite, y al fondo la cuadra.

Tras pasar la calle de la Hoya, hoy rebautizada como San Blas, hay una manzana de casas uniformes numeradas desde el 8 al 16.

Nº 8. Allí vivían Antonio Castillo y la tía Teodora Galán. No era tía pero se lo decíamos por la relación que habia. Tenian dos hijos: María Jesús y José Antonio. Hoy vivienen poco. Los corrales de la casa dan a la calle San Blas.

Nº 10. Eran las bodegas de Antonio Franco, donde murío un hijo de Clotilde por el tufo. Hoy es de su hijo Paquito y lo ha reconvertido en garaje y en laparte baja, entrando por San Blas, en merendero.

Nª 12. Allí vivían mis abuelos chinchanes desde que se bajaron de la Aldehuela. Mariano Hernández y Sinforiana Hernández. En mis recuerdos los hijos ya estaban casados. Cuando mis padres se iban al campo nos dejaban a su cargo. Allí le explosionó un bomba a mi hermana Ana. Tambien recuerdo a mi abuelo Mariano, ya muy mayor, tomando el sol en el solanar.  Tras vivir unos años Ines y José, mencionados en el nº 25, recuperé la casa y la reforme para vivienda de turismo rural.

Nº 14. La casa de mis padres, José Gimeno y Carmen Hernández. Era de los Españas pero la tenían alquilada. Allí vivía para la Republica el tío Bruno Cubero que sería teniente alcalde. Mucho más tarde fue consulta de médico y todavía le llamamos la sala al cuarto bajo embaldosado donde pasaba consulta. La compramos en los 60 y alli nació mi hermana Ana.

Nº 16. La casa de Desiderio Longares y Alejandra Cardiel. Hoy cerrada, ha estado ocupada muchos años por sus hijos solteros: Aurelio y María Dolores.

Es un ricón típico. A la izquierda, tapado por la furgoneta, está el viejo marcelo hoy reconvertido en centralita telefónica. Todas las familias mataban allí el cerdo, la chimenea siempre se hacía humo y el suelo siempre húmedo del agua caliente que echaban los matachines para pelar al cochino.

El lavadero es de 1929. Año que hubo inaguraciones de obras por parte del gobernador civil y la ronda que salió por el pueblo cantaba, entre otras, esta estrofa:

Aqui donde ven ustedes

hemos hecho un lavadero

para que puedan las mujeres

criticar al mundo entero.

La letra era del cura de La Aldehuela, Serafín Jimeno, asesinado en 1936. Hoy el lavadro prácticamente no se usa. Alguna vez para lavar borraces o mallas de coger olivas y poco más.

La casa, sin numerar, es la de Eduardo Maya y su hijo Rafael. Su mujer, Pilar Barranco murió hace años. Y Felisa, la hija, está por Zaragoza. Antes, la parte de la derecha, era de un herrero, Celestino Romeo casado con la molinera Irene Santed. Esta Irene me daba galletas "maría" de pequeño. Pronto se fueron a Zaragoza con su prole. Más tarde la herrería pasó a ser guateque de los chichos nacidos en el 58: Paquito el trino, Jose Carlos el caralo, Angelito el garza y otros muchos. Había una zona pública con el tocadiscos y bastante luz, y un reservado hecho de borrazes y canizos donde se bailaba y la luz era más tenue.

Nº 18. No se ve. Es un puerta de JOsé Luis Gimeno Galán que da acceso a unos huertos.

Nº 20. Paridera de Lino Longares que luego vendió a los herreros.

Nº 22. Parte de la paridera donde que se ha transformado en garaje.

Nº 24. Era un local de Prudencio Gimeno con huerto detrás que su hijo José María, policia retirado, ha construido.

Nº 26. Eran almacenes de Gil Moreno Cardil y lo compró Constantino Castillo, tiene huerto y agua detrás.

Nº 28. Es la casa del tío tercio, Antonio Barranco, casado con Magdalena Jimeno de los caralos. Tenían una hija, Veneranda, que casó con Germán Gimeno que vivieron en Monares 21. Me llamaba la atención una pequeña capillita de cartón con una monja dentro que se veía por una de las ventanas. Mas tarde vivió alli Alfredo Suarez, primo de Olga, y su Mujer, Rosa. Hoy vive una señora de Zaragoza con sus hijos y sus animales.

A partir de la casa del tio tercio cambia la denominación de la calle. Camino San Ramón. Pero debajo del camino hay un rincon llamado la era la Marta donde aun se pueden ver 4 bodegas excavadas bajo la calle, el transformador de la luz, la vieja casa de las catolas que yo siempre he visto usada de almacen por Miguel Jimeno Boned el "cigarra" o "faraón". Hoy lo usa José María, marido de su sobrina Isabel.

Al fondo hay una vivienda que de chico la usaba mi tia Irene Hernández Hernández, su marido José Barranco y mi prima Margarita. Mas tarde se trasladaron a la plaza del reloj. La casa la ocupó D. Agustín y su mujer. herrero con buenas manos. Hoy, con poco uso, es de Galindo, de los perricachinas.

El camino de San Ramón solo tiene construciones a su derecha. La izquierda está ocupado por un campo de melocotoneros abandonado de mi prima Marí Jimeno Hernández, la mañitas. La primera edificación era una paridera que levantó mi abuelo Mariano, el chinchan, cuando se bajó de La Aldehuela. En la esquina hay un peiron embutido dedicado al santo. Estaba vacío y por donación de Agustina Júlvez se puso uno nuevo. La paridera se dividió en dos entre mi madre Carmen y su hermano Julian. Y como corrales han funcionado durante años. Hoy Lorenzo Hernández Orera se ha hecho casa y nosotros la reformamos para peña.

Por encima y hasta la eras hay distintos corrales y parideras de Emiliano Jimeno, Justa Bueno Boned que compró las de los canaleras (Francisco y José),  Juan Moreno Olves, Pero José Gómez y Alfredo Castillo.

La calle San Blas, antes la Hoya, es una calle que sale de Ramón y Cajal y termina en la carretera. Hoy no vive nadie pero en tiempos era muy comun bajar por aquí para ir al Terrero. Hoy el acceso está cortado pero un callejón sigue siendo calle San Roque como el Terrero. En San Bals solo hay una casa, de Alejandro Barranco que usan de peña. Nunca la he visto habitada. Hay salidas traseras de otras casas de las calles Ramón y Cajal y Costa. Corrales como el de Candidín o la paridera de Lino Longares. Juan Carlos Carnicer ha construido un garaje. El piso, antes escalonado, hoy es liso. Antiguamente al final, en la pared de las bodegas, había un letrero: "Prohibido subir maderas". Bajando a la izquierda hay un solar que durante muchos años se usó de basurero, y más abajo los huertos de Aurelio Longares y Luis Cubero.