Calle Rafael Monares

La calle Rafael Monares no tiene viviendas en los números pares. Este lado derecho de la calle está ocupado por la Iglesia de San Blas, 1912, y la pared del huerto de los Españas cuya casa tiene la entrada por la calle las Escuelas.

nº 1. Es un patio de vecinos con fachada muy estrecha pero que se ensancha en el interior. A la izquierda, subiendo las escaleras, vivía Manuel Barranco y Marcelina Gómez con sus 5 hijos: Teresa, Juan Manuel, Rafaela, Ana y Javier. En las mismas escaleras, encima, hay una casa que yo siempre he visto cerrada. Mi madre me cuenta que allí vivía un pastor, Emilio, con su famlia. En el patio propiamente dicho hay tres casas: en una estabán los cesteros. No recuerdo a Manuel Lahoz, pero si a su mujer Lucía que nos ayudaba con la recogida de las fresas, y a su hijo Paquito. A su izquierda vivieron los "rochos", 4 hermanos solteros: Cándido, Marcial, Pedro y Pilar, que luego marcharon al nº 33 de la misma calle. A la derecha estaban Tomás Longares, el "valero" y su mujer, Rosa Gómez. Yo era amigo de su hijo mayor, Tomasín, que hoy vive por Euskadi. Sus hijas, Angelines y Sarita, marcharon a Alpartir y Almonacid de la Sierra.

Nº 3. Durante muchos años ha sido el mar de los molineros. El matrimonio estaba formado por Miguel Vicente y Justa Bueno Boned, que ahora está en una residenca de La Almunia. Sus hijos, José Marí y Miguel, tambien estan por La Almunia y Ricla. La casa le vino a Justa de su tó Silvestre, "casporro" al que cuidó hasta su muerte.

Nº 5. La casa de las molineras, la familia Santed. Yo no recuerdo al padre, Fermín, pero sí a la tía Anica y a sus hijos: Irene, Pilar,Aniceta, Luis, Teresa, Luisa... en el número 13 de la misma calle tenían el molino de harina aun cuando yo no lo he visto trabajar.

Nº 7. Allí estuvo el bar de Manuel Cubero y Eloisa Gómez, que antes habían tenido taberna en la calle Bardají. Estaba por debajo de la calle y tenía futbolín. Tambien ibamos por ver la tele ya que no teníamos en casa. Cuando se cambiaron a la casa de los infanzones en la plaza de la Iglesia, la casa pasó a mi tío Julian Hernández y Vitoria Orera que se bajaron de La Aldehela, Sus hijos Ireneo, María Teresa y Lorenzo viven por Zaragoza. La casa se vendió a unos de Zaragoza que vienen poco.

Nº 11. Es la casa de Nicasio Jimeno, padre, pero yo sólo vi en ella a su hijo soltero, Juan Manuel. La casa pasó a una prima de Cordoba, Consuelito, maestra. Y al fallecer, a sus hijos que siguen por Córdoba y vienen poco.

Nº 13. Sin numerar. Es el antiguo molino de harina de la familia Santed. Las piedras eran movidad con un motor eléctrico. Antes la familia había llevado el molino del río

Nº 15. Este número esta duplicado. En el primer caso hace referencia a un patio alargado donde hay tres viviendas: Allí vivió muchos años Alejandro Longares, el "tano", soltero, de la familia de los cotoneras, que gustaba hacer sonar la trompeta. Pasaba largas temporadas en los viñedos de Cataluña. La segunda vivienda es de Antonio Barranco y Engracia, castellana ella, que marcharon a Cataluña y gustan venir los veranos. La tercera casa es la que más recuerdo, allí vivía Domingo Galán, el pito, hijo de la tía Sabina, la del horno. Casado con Manuela, de Alpartir, tuvieron tres hijas: Agustina, Bárbara y Pili. Alguna vez vienen a airear la casa.

El mismo número se le da a la fachada correspondiente a la casa que arregló Andrés Guillén casado con la cencerreta Matilde Júlvez. Sus 4 hijos venían poco. Hace unos años se vinoa vivir su hijo Andrés.

Nº 17. Es la vieja casa de los Gumieles, yo siempre la conocí deshabiada o utilizada para la cria de cerdos en sus corrales. Hace unos años se vendió a un zaragozano, albañil jubilado, quien la ha arreglado y viene con frecuencia.

Nº 19. es un patio de vecinos con varias casas, corrales y bodegas. En la parte baja recuerdo que vivía Luis Gil, el jaque. No recuerdo a su mujer, Bibiana. Más bien recuerdo que Luis subía al pueblo a trabajar las tierras en fin de semana o verano. Lo mismo ocurre con las dos viviendas que hay subiendo las escaleras. En una estaba la tía Araceli, pero yo me acuerdo más de sus hijos, veraneantes, Antonio y Juan José , los rañas, que venian con sus esposas, Carmen y Milagros, e hijos. Antonio se arregló mucho una propiedad en Gramán y se reunía toda la familia. Hoy ha decaido. En la misma escalera también vivían Jesús el bolo y Rosario la catina. Solo venían para el verano, pero siempre rodeados de hijos y nietos.

Nº 21. Le llaman la casa del tío Diego, abuelo de Dorita Jimeno que casó con César Cortes de Inoges. Han hecho su vida por Zaragoza y usaban la casa de fin de semana o verano.

Nº 23. Es una casa muy poco usada en los últimos tiempos. Alli vivía Justo Gimeno, el tranquilo. Hoy la casa sirve de almacen para yerno Javier hernández.

Nº 25. Es un patio con tres casas: dos en la escalera y una al fondo. Arriba vivía el tio caminero, Mariano Gimeno y su mujer, María. La casa lleva años cerrada. Encima estaban los royes: Joaquín Roy y Teodora Cubero, de los carrañas. siempre recuerdo a Teodora, mayor y con prestancia. Con ella vivía su hijo Inocente, soltero y que durante muchos años recogió la basura del pueblo. Al fondo, hacia los campos de la solana, esta la casa del tío tejedor. Lo encontraron ahorcado durante la guerra civil. La casa paso a mis tíos Pedro Hernández, de los chinchanes, y Suceso Roy, hija de Teodora. Entre Sana Cruz y Zaragoza criaron a sus hijos: Mari, Dora, Raquel, Pedro, Juli, Fernando y Roberto. Algunos vienen por la caza o por las tierras.

Nº 27. Para mí siempre será la casa de Carmelo y Mateo. Poco recuerdo a sus padres, Alfredo Lahoz e Ignacia Lahoz. Otros hijos marcharon al casarse y quedaron los solteros nombrados. Hoy la casa pertenece a un sobrino, Alejandro, que viene con frecuencia con su familia.

Nº 29. El número se repite para dos casas. La primera es la de los "gumieles", dos solteros, Lázaro y Miguel que levantaron la granja de cerdos de las eras. Su hermana Carmen casó y marchó. Ahora, viuda, viene una semana en verano con Miguel y a veces con su hija Maria del Carmen. La segunda, con acceso desde un pequeño patio, es la casa de Nazario Júlvez y Benita. De sus hijos, Pedro marchó a Zaragoza y Santos se quedó con los padres.

Nº 31. Allí viven Crescencio Hernández y Pilar Lahoz. Su hija Pili casó en Alpartir y marchó. Hasta hace unos años la casa estaba partida en dos. Chencho compra a los herederos de Hilario Gómez su parte.

Nº 33. En ella vivían los "mollones", no me acuerdo de la madre, pero sí del padre e hijo. Ambos Jesús Galán, de genio fuerte. La casa se la vendieron a los "rochos" que hemos comentado en el nº 1. Hoy esta vacia y creemos que pertenece a la residencia donde falleció Pilar. En la fachada hay dos puertas más. La primera, pequeña, se corresponde con un cuarto trastero de los"gemelos" y la otra es la entrada de una vivienda con luces al sur, a la carretera. Creo que alli vivían los copas.

Nº 35. Fachada con dos puertas, la pequeña con pasillo da a una casa de Pepe Jimeno, el monjo, y Carmen Lahoz, fortinera. Dos hijos: Josemari y Carmencita. Marcharon a Zaragoza y suben poco. La otra puerta es de la casa de Teodora, la pelos, no recuerdo a su marido y sí a su hija Monse que es la que ocupa hoy la vivienda como segunda residencia.

Nº 37. La puerta baja creo que era de Andrea la garza, no recuerdo. Y la puerta alta asi como las habitaciones de la fachada son de una hermana de Teodora la pelos, Pilar, que está por Barcelona y viene poco.

Nº 39. Hay dos puertas, siempre he llamado la casa de los "bilaberros". No tengo muy clara la familia, venían por el verano y las veía pasear por la carretera. Dos solteras y una casada. Hoy la casa está cerrada.

Nº 41. Antiguamente eran unas bodegas del Sr. Urbano. Allí construyó dos pisos José Luis Gil, el palomo. En el primero vive José Luis con su mujer, Placer. Los hijos van y vienen: José Luis, Alicia y Sara.

En el segundo vivió Alfredo Castillo y Maria Luisa Cubero con sus hijos Ivan, Silvia y Rubén. Cuando marcharon a La Almunia se lo vendiero a Manuel Lahoz, el fortinero.

Nº 43. Antiguo cuartel de la Guardia Civil hoy esta dividido entre oficina de Ibercaja y varias viviendas. Allí vivio Lucas Gómez con Lucia Gómez y sus hijos: Juan Jose, Faustino y Ana. El piso de laderecha es hoy de Carmen la montana y su marido Antonio, pintor jubilado. En el sótano, se ha hecho vivienda Gonzalo Jimenio, el sordo, pero la entrada la tiene por el campo, entre los números45 y 47.

Nº 45. Obra nueva de tres pisos construidos por José Luis Gil Muñoz, el palomo. El primero se lo reservó, el segundo lo tiene su hermano Salvador que viene de fin de semana, y el tercero es de Santiago Marco y Mercedes Barranco. A medio camino entre Santa Cruz y Zaragoza.

Nº 47. Ya en la carretera. Es casa nueva que construyó Narciso Cubero que vivía en los obradores. La habita su hijo Francisco Cubero.

Nº 49. Mi casa. El solar era de Luis Longares Cardiel y tras la compra lo partí con Simón Marco. Al principio levantamos el sótano, garaje y un piso. Y más tarde ampliamos hacia arriba. Detrás tengo un bonito jardín. Como curiosidad, al hacer la excavación de los cimientos, salieron restos de un horno de hacer pucheros.

Nº 51 a 63. No hay casas: Solar vacio de Simón Marco, garaje de Luis Longares Cardiel, garaje de las bilaberras, solar donde antes estuvo la posada y garaje-almacen de Luis Cubero.

La posada que yo conocí ya no era posada, allí vivía Cándido el cartero, su mujer María y sus hijos. Su hijo Antonio la derrumbó para construirse una nueva pero no llegó.

Nº 65. Está fuera de la carretera, por unas escaleras que comunican con la carretera de Morata. Se llamaba la casa del tío Marcelo. Recuerdo el día en que murió porque acompañé al cura como monaguillo a darle el viático. Un hijo, Domingo Hernández casó con Eleuteria pero se fue a la calle Costa 19.  Más tarde la casa pasó a un maestro jubilado que la reformó y cambio el huerto. Más tarde pasó a Pepe Castillo y Amparo cuando se volvieron de Zaragoza. Sus hijo Miguel y Lidia están por Zaragoza.

Estas casas reciben el nombre del Obrador. No estan propiamente enla calle Rafael Monares pero es la calle más cercana. Su nombre viene de un obrador de alfarería que montó a principio del siglo XX Mariano Naharro, alfarero de Tobed. En mis años la casa grande estuvo ocupada por Narciso Cubero y Bárbara Jimeno con sus hijos Pac y Narciso. Hoy es de Narciso que viene de vezen cuando. Las dos casas pequeñas eran de los valeros. La que le tocó a Gregorio Longares la vendió a unos amigos de Barcelona con raices en Santa Cruz, Victor y Ruth. Vienen poco. La otra, de María Longares, la tiene su hijo Jacinto que hoy está por Ricla. De los viejos obradores ya no queda nada, ni balsa, ni era, ni horno.