Los peirones

Los peirones o pairones son monolitos bajo la protección de un santo o virgen que se localizan junto a los caminos o a la entrada de los pueblos. En nuestro pueblo se mantienen tres: el pairon de los mártires, el de San Ramón y el de la virgen.

Peirón de los Mártires: Se situa en el camino de Alpartir una vez pasado el puente del río. Es el más antiguo de los tres. Está construido en ladrillo macizo y revocado hace unos años de cemento. Su base tiene sección octogonal que a media altura pasa a cuadrada, por encima una hornacina de dos vanos donde antiguamente se hallaban dos altorrelieves. Sobre la hornacina una cruz de forja. En la actualidad se conserva un solo relieve muy desgastado en alabastro. Posiblemente San Sebastian. Cuentan los viejos que hace muchos años unos mozos de Alpartir tras pasar las fiestas en Santa Cruz, tiraron los "Santos" al río y que años después, al morir uno de ellos no se le pudo enterrar en su hora por llenarse la tumba de agua. Por supuesta intervención divina. Otros hacen a los mozos de Santa Cruz. En cierta ocasión me comentó Antonio Galán, el ranas, que durante años se guardó uno de los "Santos" en su casa. Necesita cierta restauración retirando el cemento y consolidando la obra antigua.

Peirón de San Ramón: Se encuentra embutido en la paridera de José Gimeno Orera, en el camino de San Ramón o prolongación de la calle Ramón y Cajal. Mi abuelo Mariano Hernández Domínguez, el chinchán, compró el solar cuando se bajó a vivir desde La Aldehuela. En dicho solar quedaban restos de un peiron y el cura, mosen Francisco, le pidió que lo mantuviera. Durante muchísimos años ha estado vacio. Hace unos años Paquita Gómez, concejala de cultura en ese momento, con la ayuda económica de Agustina Júlvez, lo restauró colocando un pequeño santo, una protección y pintando de blanco la pared.

Peirón de la Virgen: Se debió construir en los años 50 por intercesión de mosen Francisco, claro ejemplo del nacionalcatolicismo de la época. Está situado junto a la entrada al pueblo por la calle San Ramón, al lado de las eras. Cuentan las abuelas que durante muchos años subían en el mes de mayo a rezar la novena a la virgen. Se construyó en ladrillo caravista y en su interior tiene una pequeña imagen de la virgen en escayola. Ocasionalmente algunos vecinos colocan pequeños ramos de flores silvestres en la rejilla de protección.

En la web he encontrado una página interesante sobre peirones de Atea, Campo de Daroca.