ACEITE

Pila de aceite en arenisca que conservo en el jardín. Tiene un diámetro de 115 cms y una altura de 90 cms. O sea 0.93 m3 de volumen. Podría contener unos 750 litros de aceite. Es la única que he visto en Santa Cruz de Grío. Durante muchos años estuvo enterrada en el garaje de Lino Longares, en el antiguo molino de su familia de la calle Ramón y Cajal. Abundantes en la provincia de Huesca, sobre todo en el Somontano, las más cercanas que conozco están en el sótano de una gran casona de El Frasno hoy derribada, eran de forma rectangular. Supongo que tambien las habría en los sótanos del palacio del comendador de Tobed para recibir los diezmos en especie.

Capacetas.Fabricadas en esparto, últimamente aparece alguna en fibra artificial. Las había en todos los molinos y su función es contener la masa de olivas molidas dentro de la prensa. Era muy importante su colocación ya que se podía esbarrigar todo el pie (conjunto de capacetas y masa que forman una prensada de aproximadamente 450 Kg). Recuerdo en el molino de Lino Longares como dos personas se ponían junto a las piedras y con cazos rellenaban la capacetas, después las colocaban en la vagoneta y tras prensalar largo rato, desmontaban el pie retirando la pasta seca, sin aceite, a un montón junto a las pilas.

En este pequeño almacén conservo parte de la maquinaria de la Cooperativa oleicola San Blas de Santa Cruz de Grío. Si no recuerdo mal, se montó en 1949 a través de la empresa Logrosan de Logroñó. En lka foto se ven varios elementos:La máquina de meter presión a la prensa, tumbada la batidora de dos cuerpos para que la pasta esté más uniforme, radiadores de calor, la báscula, debajo la vagoneta, y detrás el pistón que eleva la vagoneta en la prensa.Cuando compré la maquinaria, Pepe me enseñó los planos de montaje de la cooperativa. La instalación se hizo nueva según los planos enviados por Logrosan, no se amoldó la maquinaria al espacio disponible.

Pala de aventar olivas. El cultivo del olivo en nuestro pueblo se remonta a muchos siglos atras, pero fue en el siglo XVIIII se produjo un autentico boom. Nuestra variedad autoctona se llama "racimilla" y es dificil de ver fuera del río Grío. Es de tallo corto, restistente al frío, con buen rendimiento pero algo añera. Como anecdota, no aparece recogida en tre las variedades del museo del aceite de La Muela. Antes de la aparición de los ventiladores para separar las hojas de las olivas en las almazaras, la oliva había que llevarla limpia. Lo más normal era que a media tarde se parase de coger, se colocara una escalera inclinada contra una pared o un olivo, se hiciese pantalla con los borraces y se lanzaran las olivas desde una distanicia de unos 8 metros a puñados. Algunas familias disponías de estas palas que por un lado evitaba tener que agacharse, por otro lanzaban más olivas y con más fuerza. En el camino quedaban las hojas. Más tarde aparecerían las máquinas de rejilla en madera para limpiarlas en casa y alargar la jornada en el campo ya de por sí corta.