Santa Cruz hasta la conquista cristiana.

    Pocas son las fuentes directas para esta época. Algunos materiales líticos hallados en superficie, un fragmento de Marcial, restos de un viejo camino, o noticias comarcales que podemos utilizar de forma comparada.

    En 1981, siendo estudiante de Filosofía y Letras, le entregué unos materiales líticos a mi profesora Dª Pilar Utrilla. Su estudio se publicó en la revista Estudios Bilbilitanos 1981 pgs. 7-22. Según dicha autora, los trapecios, microburiles y lascas recogidos en varios campos de Valdalgar, el Parrizal o La Aldehuela, se datarían en el Epipalelítico, pudiendo pervivir en el Neolítico. Realizados por poblaciones cazadoras.

    No se han hallado materiales Paleolíticos, tampoco se ha prospectado, pero si han aparcido bifaces en las terrazas del Perejiles, a la altura de Mara, o hay grandes yacimientos de silex entre Miedes y Monton, no sería extraño su hallazgo en el futuro.

    Nada sabemos de la época de los Metales a pesar de estar muy mineralizada la siera de Algairen. Se conocen poblados del Bronce y 1ª Edad del Hierro en las tres comarcas vecinas. Destacan Altomira en Alfamen, la confluenia del Isuela con el Jalón, pequeños poblados por el Jiloca, el Aranda o el Jalón.

    Más interesante será la IIª Edad del Hierro, son los tiempos celtibéricos. Por las fuentes griegas y romanas sabemos de sus tribus. Estamos en territorio de los belos, primos de los titos y lusones. Paco Burillo está excavando su capital, SEGEDA, entre Mara y Belmonte. Un as de esta ciudad apareció hace años en las eras de Tobed. El antiguo camino carretero entre Viver de Vicort y La Aldehuela con abundantes señales de rodadas y rampas enlosadas pudo tener su origen en este momento. Recordemos la fama de metalúrgicos de las gentes de Segeda y los afloramientos de cobre en Tobed.

    En la entrada del valle, en término de El Frasno, hay una partida llamada Las Ardillas, justo debajo de la peña del Té, en la margen derecha. Allí se encuentra el único yacimiento arqueológico del río Grio.   El camino separa el poblado ibero-romano del medieval. Aparecen cerámicas celtibéricas, comunes romanas y sigilatas.

    Si los romanos estuvieron por aquí no lo sabemos. Pero la mayoría de los autores identifican la Tobenisa del Epígrama LV de Marcial con Tobed, y las aguas cristalinas con las del río Grio. No olvidemos la via romana Tarraco-Mérida. Las mansiones Nertóbriga y Bílbilis se hallan en La Almunia de Dª Godina y Calatayud. Y los restos más cercanos de la vía están en Chodes. Nuestro valle, muy abrupto, no era muy apto para la agricultura latifundista romana. Futuros hallazgos pueden cambiar esta interpretación.

    Los 4 siglos de cultura árabe serán decisivos para la configuración de nuestro pueblo. Sin tener documentación escrita o arqueológica, suponemos de esta época la construcción de la pequeña presa del Barrancal, la acequias de Valdecastillo, La Canal, la Vega... o el urbanismos basado en el tapial y el adobe. Es un periodo en que nuestro terruño depende de los Tuyibies de Calatayud, distrito de la Marca Superior no siempre fiel a Córdoba o Zaragoza. Todo cambiará con la conquista en 1120 de estas tierras por los ejércitos cristianos de Alfonso I el Batallador. En tres pueblos cercanos se han encontrados documentos en árabe: uno es Almonacid de la Sierra donde en 1884 se localizó un escondite con abundantes legajos. Un estudio interesante de una parte la podéis ver AQUI. Otro pueblo es Morata de Jalón. En 2011 Marisancho Menjón publico un libro, "Morata de Jalón. Un paseo por su Historia"  donde recoge una carta de Fuesa, texto propiciatorio que se ponía en la mortaja para superar el examen de la vida. Y el tercero es Sabiñan cuyo texto aljamiado fue publicado por María José Cervera Fras en 1987. No sé si nosotros tendremos alguna vez esa suerte.