Gaceta 27 marzo 1876

Extracto. Se trata de la apelación por parte del Ayuntamiento de Tobed a la Sección de Gobernación del Consejo de Estado contra la anulación del arrendamiento de los pastos en los motes de Valvillano y Valdeolivo. Los montes eran mancomunados con Santa Cruz de Tobed y Aldehuela y sin aviso previo ni acuerdo el Ayuntamiento de Tobed los subastó en 1873. Santa Cruz de Tobed y Aldehuela solicitaron la nulidad del arrendaminto a la Comisión provincial, que la aceptó, y Tobed reclamó a Madrid, que mantuvo el criterio de defendido por Santa Cruz de Tobed y Aldehuela. Da su conformidad el Rey(Alfonso XII) por Real Orden de 8 de marzo de 1876 comunidada al Ministro de la Gobernación y al Gobernador de la provincia de Zaragoza. El documento se encuentra en manos privadas.

                En vista del expediente instruido con motivo del recurso de alzada interpuesto por el Ayuntamiento de Tobed sobre nulidad del arriendo de pastos de los montes Valvillano y Valolivo, la Sección de Gobernación del Consejo de Estad ha emitido e siguiente informe:

                “Excmo. Sr.: Esta Sección ha examinado el recurso de alzada interpuesto por el Ayuntamiento de Tobed contra un acuerdo de la Comisión provincial de Zaragoza, en cuanto declaró la nulidad del arriendo de los pastos de los montes Vavillano y Valolivo.

                Resulta que en 9 de diciembre de 1873 acudió a la Comisión provincial el Alcalde de Santa Cruz de Tobed y su agregado de Aldehuela, en representación de sus ayuntamientos, en queja del de Tobed, porque prescindiendo del derecho de mancomunidad de pastos que aquellos tenían e los referido montes, y considerándose este como dueño exclusivo de ellos, los había arrendado, privando de sus aprovechamientos a los referidos pueblos de Santa Cruz de Tobed y Aldehuela; por la cual solicitaban la anulación del arrendamiento, sin perjuicio de la indemnización y demás acciones que en uso de su derecho pudieran ejercitar los agraviados.

                Pedido informe al Ayuntamiento de Tobed acerca de esta instancia manifestó que los vecinos de Santa Cruz de Tobed y Aldehuela no tienen derecho que suponen, pues solo han sido usufructuarios en los pastos de algunos de los montes; que si bien se ha observado buenamente la mancomunidad en el transcurso de algunos años, solo fue hasta que por el Cuerpo Facultativo de Montes se dictaran reglas para su disfrute, y se impuso canon para sus aprovechamientos; y que habiéndose negado los citados pueblos en 1872 a la observancia de los pliegos de condiciones establecidas, dieron lugar a que los multase el Gobernador de la provincia: que en 1873 fundado el Ayuntamiento en kla R.O. de 27 de julio de 1872, y tratando de conservar según dice, el régimen interior en lo relativo al aprovechamiento, y en vista de lo que disponen la regla 3ª del art. 67, 5ª del 68, y 4ª del 69 de la Ley Municipal, convocó a los pueblos de Santa Cruz de Tobed y Aldehuela, los cuales no se convinieron en satisfacer canon, por cuya circunstancia no se tomó acuerdo; y en vista de este resultado, y juzgando el Ayuntamiento y Junta municipal de Tobed, que eran injustos el que los terrenos fuesen aprovechados sin igual de condiciones por los vecinos, pues solo eran utilizados por un pequeño número de ganaderos de cada pueblo, acordó subastar el aprovechamiento e ingresar el producto en las arcas municipales que esta resolución fue hecha a saber a los citados pueblos, sin que antes ni en el acto, ni después de la subasta, se presentase ninguna reclamación por particulares ni por medio de los comisionados del Ayuntamiento

                El Ingeniero de Montes, a quien también se pidió informe, manifestó que en 1872, y en virtud de plan de aprovechamientos aprobado por el Gobierno, se autorizó al Ayuntamiento de Tobed para utilizar los pastos de los expresados montes: pero que como esta concesión se otorgó a los ganaderos de aquel pueblo, los Ayuntamientos de Santa Cruz de Obed y Aldehuela pidieron se les autorizase también para la entrada de los ganados de ambos pueblos por tener en dichos montes derecho de mancomunidad; a lo cual se accedió a condición de que los usuarios se sujetasen al pliego de condiciones formado por el Distrito Forestal: que según la Ley de montes deben subsistir en los pueblos las servidumbres y aprovechamientos vecinales que existan legalmente cuando ni los unos ni los otros sean incompatibles con la conservación de los mismos montes: que en el caso de que se trata correspondía declarar como vecinal el aprovechamiento de pastos y en tal concepto se formuló el pliego de condiciones, consignando que los usuarios satisfarían la cantidad de 375 pesetas; que el Ayuntamiento de Tobed debió obedecer lo prevenido en el pliego de condiciones; y si los usuarios de los pastos se resistían al pago, ponerlo en conocimiento de la autoridad en vez de tomar el acuerdo de subastar el aprovechamiento que lastimaba derechos reconocidos a favor de los vecinos ganaderos de los pueblos que tienen mancomunidad: y por último que si por no tener arbolado los montes Valvillano y Vadeolivo se creyese que no están sujetos a la Ley del ramo, y que en tal concept al Ayuntamiento corresponde exclusivamente arreglar su aprovechamiento, aun en este caso tampoco pudo hacerlo por sí, y menos sin la aprobación de la Comisión provincial.

                De acuerdo con ese dictamen y con presencia de lo expuesto por el Ayuntamiento de Tobed, la Comisión provincial acordó anular el arrendamiento de pastos verificado por aquel haciendo personalmente responsables a sus individuos de los perjuicios que se hubiesen irrogado a los usuarios de los pastos que tienen igual derecho que los de los pueblos de Tobed al aprovechamiento e los citados montes. Contra este acuerdo han interpuesto recurso de alzada para ante el Gobierno los Concejales del Ayuntamiento de Tobed, dando por reproducido cuanto expusieron en su informe, e impugnando los fundamentos en que se apoya el acuerdo de la Comisión provincial.

                La Sección ha examinado detenidamente las razones expuestas en dicho recurso; y lejos de hallar motivo alguno para dejar sin efecto, como se pretende, la resolución dictada en este asunto por la Comisión provincial, la halla perfectamente ajustada a la Ley y en completo acuerdo con lo que del expediente resulta. Expone el Ayuntamiento recurrente que al pudo atenerse al pliego de condiciones, como la Comisión dice que debía hacer, cuando aquel no le recibió hasta el 10 de aeptiembre, y el acuerdo para la subasta lo había tomado en 6 de agosto; pero con solo observar que el remate tuvo lugar el día 12 de octubre, o sea en fecha posterior al recibo del plan de aprovechamientos y que además del acuerdo del 6 de agosto fue tomado exclusivamente por el Ayuntamiento de Tobed sin concurrencia de los comisionaos de Santa Cruz de Tobed y Aldehuela, se comprende desde luego a falta de base del expresado razonamiento, careciendo por lo mismo de exacta aplicación la cita que se hace de las reglas 1ª y 4ª del art. 70 de la Ley Municipal; pues s es cierto que por ellas se autoriza a los Ayuntamientos para adjudicar en pública licitación el aprovechamiento de bienes comunales cuando no se prestasen a ser utilizados en igualdad de condiciones, ninguna de ellas faculta para que un pueblo proceda a ello por si solo cuando tiene con otros mancomunidad en los aprovechamientos.

                Para cohonestar esta falta y combatir también el Considerando de la Comisión provincial que a este particular hace referencia, se alega que oportunamente se pasó aviso al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tobed, pero según resulta del oficio que se acompaña, hasta el día 11 de octubre no se dio aviso para que por medio de bando se hiciese saber que al siguiente día se verificaría el remate, para lo cual, como se ha dicho no había mediado previo acuerdo de los pueblos interesados, ni consta tampoco que se hiciera saber al de Aldehuela. Y que el derecho de dichos pueblos a la mancomunidad de pastos no es dudoso, estándoles bien reconocido, lo prueba el que, lejos de rechazarlo la municipalidad de Tobed le acepta cuando en su recurso expone que al pedir la continuación del arriendo no desconoce que los pueblos de la mancomunidad deben percibir la parte proporcional que le corresponde del importe líquido que produzca dicho arriendo. A todo esto se agrega que, implocando tal remate el establecimiento de u nuevo sistema o arreglo para el disfrute y aprovechamiento de los citados montes, no pudo llevarse a efecto sin la aprobación de la Comisión provincial, a tenor de lo dispuesto en el art. 78 de la Ley orgánica.

                Por lo demás, en cuanto a si ofrece mayores ventajas y más igualdad para los vecinos al subastar los aprovechamientos para que todos disfruten de sus beneficios, la Sección nada tiene que decir, pues no es el sistema de aprovechamiento lo que ha motivado declarar la nulidad del arrendamiento, sino la circunstancia de no haber tenido la oportuna y debida intervención para acordarlo todos los pueblos interesados, ni haber obtenido la correspondiente aprobación de la Comisión provincial.

                Fundada la Sección en las razones expuestas, y considerando que el acuerdo apelado no adolece de ninguna infracción legal, es de parecer que procede desestimar el recurso del Ayuntamiento de Tobed.

                Y habiendo tenido a bien S.M. el Rey (Q.D.G.) resolver de conformidad con el anterior dictamen, de Real Orden. Comunicada por el Señor Ministro de la Gobernación, lo digo a V.S. con devolución del expediente para su conocimiento y efectos expresados. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 8 de marzo de 1876.- El Subsecretario. Francisco Barca.- Sr. Gobernador de la provincia de Zaragoza.- Es copia